jueves, 26 de abril de 2007

¡GRACIAS!


Llevo días, semanas, incluso meses reflexionando sobre la amistad, ese bien tan demandado, esa palabra tan manida que se usa sin darle el verdadero significado o al menos no el exacto.

Qué es mejor, ¿Esos amigos que nunca ves y sabes que estarán ahí en los momentos en los que los necesites o tal vez esos que te dan más cariño día a día pero que cuando de verdad los necesites tal vez tengan muy liados sus días?

No creo que ninguno de los dos casos sea merecedor del título de Amigo Verdadero, de ese con mayúsculas.La amistad se cultiva, se cuida, se ha de fortalecer como una planta, con sus riegos a menudo, con el calor del contacto y sobre todo estando ahí en los buenos y malos momentos, no huyendo, como alimañas rastreras.


Qué duro es mirar a tu alrededor y verte sólo entre los baches que te pone la vida.
En esos momentos en que te sientes triste, con ganas de llorar, y quieres hablarlo con alguien...saber que puedes llamar a un amigo que te va a prestar atención, que te va a escuchar, y, como sea, te va a ayudar. En esos momentos me siento feliz, triste, y a la vez feliz.
He hecho recuento de amigos, y...me siento muy muy afortunada. ¡Gracias por estar a mi lado!